martes, 31 de enero de 2012

EL ALEF-BET


“El Señor está cerca de todo aquél que lo llame con sinceridad”
(Salmos 145:18)

“Dios es tu sombra y está en todas partes”
(Salmos 121-5)

“El Eterno guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre”
(Salmos 121-8)

Toda la estructura del pensamiento religioso-judío depende de la Ley escrita y esta Ley es la Toráh. La Toráh se componen de los cinco libros escritos por Moisés llamados el Pentateuco y el Talmud.
El Pentateuco es la Ley escrita y el Talmud es la Ley Oral. En el Talmud se encuentran los comentarios de la Ley escrita o Toráh, en él se encuentran las tradiciones religiosas, sus prácticas y cómo deben cumplirse.
La palabra Ley en hebreo se escribe Halajá-(-%, que también puede leerse Holej-(-%-Ir, si cambiamos la puntuación masorética.
La Alhaja es el código de la Ley judía, a través del cual podemos armonizarnos con las energías de los mundos superiores. Esta Ley trata de esas energías u ondas de existencia a las que debemos ajustarnos para lograr la armonía y el equilibrio. En el mundo de Assiáh nos encontramos dirigiéndonos, “yendo” Holej-(-%, hacia los mundos superiores ¿cómo lograrlo? En la Toráh tenemos todo el código para realizar en nosotros la Teshubáh-%"&:;, el retorno.
La Kabaláh es la ciencia secreta que estudia y eleva la conciencia de quien la practica, de quien dedica su vida a ella, a conseguir ese retorno o Teshubáh-%"&:;. Nos enseña cómo vivir y para qué. La Kabaláh es la búsqueda a través del Verbo, de la Palabra, “En el principio era el Verbo…”.
En la Toráh se nos cuenta que fue esta Ley revelada a Moisés en el Monte Sinaí, por tanto todo el pueblo de Israel está obligado a conocerla y a practicarla.

En el s. VIII, sale a la luz el Sefer Yetziráh o Libro de la Creación, la tradición se lo atribuye a Abraham y a rabí Akiva. Es un libro místico-filosófico, y se cree que es el más antiguo escrito en hebreo. En el están explicados como se llevó a cabo la Creación con sus Emanaciones y los Sefirot, las interrelaciones entre las letras sagradas, el hombre y el Universo.
Aparecen mucho más tarde publicados libros que explican y quizás amplían la comprensión de la Ley. El Zohar es uno de ellos, se cree que este libro estuvo oculto hasta que fue revelado a Rabí Moisés de León en España, aunque hay otras opiniones, ya que la tradición nos cuenta que fue Rabí Simón Bar Yojai el que lo recibió mientras estuvo encerrado durante 13 años en una cueva (s. II), ocultándose de la persecución de los romanos. Este libro trata en profundidad
de la Ley, y en él se nos relata cómo cada una de las 22 letras del alfabeto hebreo fueron presentándose ante “El Santo Bendito Sea Él” para presidir la creación del mundo, y cómo Hazme les va dando su explicación del porqué no eran elegidas. El Zohar o Libro del Esplendor salió a la luz en el siglo s. XIII en España.
El Zohar quizás sea el resultado final de todos los libros anteriormente escritos al siglo XIII, y una leyenda cuenta que fue Najmánides el que lo descubrió en Tierra Santa y lo envió a su hijo que vivía en Cataluña (España), y que éste se lo hizo llegar a Rabí Moisés de León, que fue el que lo publicó.
Más tarde en s. XVI, Rabí Isaac Luria (s. XVI), hace comentarios sobre el Zohar que son recogidos en unos escritos llamados “Interpretación del Árbol de la Vida”. El discípulo del Ari habla de la enseñanza de su maestro sobre las Emanaciones y de que el “trabajo del hombre es redimir el mal y desentrañarlo, y de este modo alcanzar la Redención”.
A lo largo de los siglos han ido realizándose hombres sabios e iluminados que han aportado su luz y su sabiduría a la Kabaláh y cuantos quieran beber de sus fuentes, como son Cordovero, Najmánides, Maimónides, Baal Shem Tov, y
como cristiana que soy no puedo dejar sin nombrar a Jesús-El Cristo… pero no voy ahora a hablar sobre todos ellos, solo quiero hacer una pequeña reseña, puesto que la lista es muy, muy larga y extensa la sabiduría que nos han transmitido.
En el primer capítulo de la Toráh en Génesis, se nos dice que Dios crea por el Verbo, puesto que dice en el primer día de la creación “Dijo Dios: haya luz, y hubo luz”, pero antes de la luz, se manifiesta el Verbo, Vaiomer-Y dijo. Nos dice el Zohar que antes de que el Bereshit-;*:!9" fuera, establece un diálogo con cada una de las letras y a cada una de ellas se le asigna un trono, una función específica para que todo el Universo se sostenga y los mundos puedan manifestarse. Sobre esta idea intentaré estudiar cada una de las 22 letras del Alefato. Mi trabajo es muy humilde puesto que grandes sabios lo han hecho y no puedo ni pretendo ponerme a su altura, si Hashem lo permite quizás pueda en el momento justo alcanzarlos, de eso se trata, pero hoy desde mi más humilde entendimiento, comparto estas meditaciones sobre las 22 letras, y que a mi me han aportado un gran gozo conforme he ido profundizando en ellas. 
Bereshit-;*:!9" empieza con la letra Bet-", de valor 2, pero la primera letra es la Alef-! cuyo valor es 1, por tanto antes de Bereshit- ;*:!9", lo infinito ya era, la Unidad era y por tanto el Todo o la Nada estaba dispuesta para llevar a cabo la Creación a través de los mundos.
Los cabalista dicen que las letras hebreas con como una nuez que hay que golpear para extraer su fruto y encontrar la verdad.
Esta verdad es el camino interno, el que nos lleva a la Verdad cósmica que es eterna. La palabra Emet-;/! empieza con la primera letra del alfabeto hebreo la Alef- !  y termina con la Tav-; última letra, todas las energías con las que Dios emana, crea, nombra y hace están contenidas en la palabra Verdad.
Para que las cosas existan deben ser nombradas y a partir del nombre las cosas son, lo que no se nombra no existe, por ese motivo es tan importante el nombre, Dios habló y nombró.
Dios crea a través de la Palabra, y la palabra representa mucho más de lo que a simple vista parece, se nos dice en una profunda enseñanza kabalística que Dios realizó el Universo por medio del Sefar-952, Sipur-9&52, Sefer-952, tres niveles para profundizar en la Ley escrita.
Sefar-952, quiere decir “contar, numerar, narrar”, representa la idea, el cálculo, el número.
Sipur-9&52, quiere decir “cuento, relato”, representa la emisión de la palabra.
Sefer-952, significa “libro”, representa la escritura de la palabra, lo numerado. 
Aplicando esto, vemos como el número es la idea, la palabra es la emanación de la vibración de la Creación que es determinada por la idea, y la escritura es la Obra. Kabalísticamente el número tres es la Unidad, así podemos decir que la Idea, la Vibración y la Obra son una misma cosa en Dios.
Por tanto la letra y su valor numérico, el número, junto a su vibración la letra pronunciada, vibrada nos unifican, utilizadas como vibración cantada junto a su simbolismo y a la intención nos ayudan a realizar nuestra Teshubáh-%"&:;nuestro retorno.
Ya hemos hablado antes que según el Zohar “las letras han existido eternamente (Dios crea por el Verbo), y que antes del Principio del mundo recibieron diversos oficios que las capacitaron para presidir las cosas creadas”.
Dios utiliza las letras para preparar la creación del mundo, por tanto según la Tradición las letras están capacitadas para FORMAR.
Cada letra representa un jeroglífico, un número y una idea, expresan un poder y ocupan tres mundos del Universo: Físico, Astral y Mental, de ahí que podamos entender que hay una relación a través de su combinación del hombre con el universo.

Dice la Tradición que el alfabeto hebreo es dado por Dios al hombre, por tanto es un alfabeto divino, su cifra secreta es sagrada y contiene verdades profundas. En su forma externa todas las letras han sido engendradas por la Yud-*. Su conformación externa se construye sobre cuadrados, de modo que queda asociado a la construcción del Universo con sus cuatro direcciones, cuatro elementos…
Cada una de las 22 letras del alfabeto hebreo tiene un valor numérico, una imagen jeroglífica, un sonido, un planeta, se asocia a un sendero del Árbol de la Vida. Yo en este estudio he utilizado las asociaciones que utiliza la escuela cristiana kabalística llamada B.O.T.A., y desde luego hay otra forma de asociar las letras a los senderos, Isaac Luria el Ari, asocia senderos y letras de forma distinta, aunque tanto una como la otra, aunque nos pueda llamar la atención por su “aparente” contradicción, después de estudiarlas con un poco de detenimiento, una sistema se complementa con el otro (no lo he estudiado con profundidad pero intuyo que el sistema de B.O.T.A. trata del trabajo y estudio con el Mundo de Yetziráh, con nuestra “sombra”, mientras que el sistema del Ari trabaja más directamente con los mundos superiores). Debemos ante todo destacar que son símbolos, potentes energías que hablan a la mente inconsciente, y que nos ayudan a realizar la Gran Obra, a liberarnos de los enemigos internos a purificarnos, son las grandes herramientas que Dios legó a su criatura, para que como el hijo pródigo, regresemos a la casa de nuestro Padre.
Podemos dividirlas según su valor numérico: 
De 1-Alef-! al 9-Tet-)             - Plano Divino o del Ser: Arquetipos
Del 10-Yud-* al 90-Tzade-7              - Mundo Material o de la Creación, Visible
Del 100-Kuf-8 al 400-Tav-;      - Plano Cósmico (se incluyen las letras finales)


En el libro del Sefer Yetziráh o Libro de la creación se dividen las letras en:

Tres Madres:
Alef- !: Pulmones, Pecho – Aire- Tiempo
Mem-/: Vientre – Agua – Espacio
Shin-:: Cabeza – Fuego – Energía


Siete dobles:
Por su doble pronunciación, se asocian también con 7 pares de opuestos y en algunas líneas con los 7 centros de energía en el hombre o chacras. También son los 7 días de la semana, los 7 planetas, las 7 puertas de la cabeza: 2 ojos, dos oídos, dos agujeros nasales y la boca.

Bet-"    Vida-Muerte Mercurio
Guímel-Paz-Guerra Luna
Dalet-$   Sabiduría-Tontería Venus
Caf-,       Riqueza-Pobreza Júpiter
Peh-5      Gracia-Pecado Marte
Resh-9    Fertilidad-Esterilidad Sol
Tav-;      Dominio-Esclavitud Saturno

Doce simples:
Se asocian a los 12 signos del zodíaco, a la 12 tribus de Israel…
Hei-%     Aries – Vista
Vav-&     Tauro – Oído
Zain-'    Géminis – Olfato
Jet-(        Cáncer – Palabra
Tet-)        Leo – Nutrición
Yud-*        Virgo – Coito
Lamed--   Libra – Acción
Nun-1       Escorpio – Locomoción
Samej-2  Sagitario – Cólera
Ain-3     Capricornio – Risa
Tzade-7   Acuario – Meditación
Kuf-8     Piscis – Sueño


Si sumamos los valores totales de cada grupo:
Mundo Superior – Letras Madres 341 = 8
Mundo Medio – Letras Dobles 709 = 7
Mundo Inferior – Simples 445 = 13


8 + 7 + 13 = 28 = 2 + 8 = 10, el número 10 es el valor de la letra Yud-* que es el origen o la que engendra todas las letras del alfabeto hebreo.
Las letras se combinan, se relacionan, se interaccionan, y existen sistemas de lectura:
Guematría: Se estudia el valor filosófico del número de cada letra. Sumando el valor de una palabra y relacionándola con otras del mismo valor o con una letra cuyo valor sea el del valor total de la palabra.
Notarikón: Estudia las letras iniciales y las finales de cada palabra.
Temuráh: Sustitución y cambio del orden natural.


El hebreo se escribe de derecha a izquierda, los sabios de la Kabaláh dicen que empiezan a escribir apoyados en la columna del Rigor para terminar apoyados en la de la Misericordia, ya que todo nace del Rigor y todo termina en la explosión de la Misericordia Divina. De eso se trata de que a través del poder de las letras nos traslademos del rigor al Amor Incondicional, que se abra la rosa en cada uno de nuestros corazones para que el Verbo se manifieste a través de nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y actos.


¡Que Hashem nos ayude!